sábado, 29 de abril de 2017

Esquirla de choripán


“Por otro lado, parte del éxito del libro Rayuela se debe a lo legendario de su significante: R A Y U E L A. Suena como si un relámpago iluminara un lago o un glacial. Es un nombre perfecto y ahí radica su problema, porque el título termina comiéndose a la historia. Si el mismo libro (con los mismos personajes, la misma historia y el mismo desorden) se hubiese escrito en Chile, otro gallo cantaría, pues el nombre de ese mamotreto habría sido Luche. Y los editores, para no confundir al público con el subjuntivo o el imperativo del verbo luchar, lo hubiesen cambiado a El Luche, apagando cualquier tentativa dramática dentro de su título. El Luche no se habría acercado al éxito que tuvo Rayuela, pero indudablemente sería un mejor libro, porque se presentaría sin caretas y nada te obligaría a leerlo con cariño o condescendencia. En ese universo paralelo, la Maga habría sido conocida como la mujer impotente y subyugada que fue y Oliveira, por otro lado, como un gran conchetumre”. El anterior fue un fragmento de mi primera novela “Devuélvanme los choripanes”.


5 comentarios:

  1. Como editor (experto en márketing y otras cosas de esas de venderle a la gente lo que no quiere después de hacérselo desear como si de ello dependiera su vida) tengo que decir que tienen un serio problema con los títulos en chile.

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  2. oye maldito c-mola,
    no me vendai la pomá, yo sé que ya he leído ésto antes.
    Me da una paja fabulosa comprobarlo, pero mi mente juvenil lo recuerda

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  3. AHH era más fácil de lo que pensaba, https://blogdesemola.blogspot.cl/2015/12/sobre-los-lastres-impuestos-por-la.html

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    1. Me bailaste sabroso. Pero te digo que no es ningún mérito.

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