viernes, 9 de diciembre de 2016

DILUVIO


Amigos, siempre se ha dicho que los santiaguinos somos unos exagerados. Eso es completamente falso. Lo que es verdadero, es la gravedad de la lluvia que está ocurriendo en estos momentos sobre nuestras cabezas. Qué horror. En la mañana salí y fue como estar en Stalingrado, plena segunda guerra mundial, incluso peor. Había tanto frío que mi corazón se detuvo un par de veces antes de que alcanzara la calle y no descarto haber visto rastros de nieve en el camino. Pero faltaba lo más terrible, porque a eso de las 10 se rajó el cielo lloviendo y no ha parado y, SEAMOS SINCEROS, tiene toda la pinta de QUE NO PARARÁ JAMÁS. ¿Qué es esto? ¿Un tifón? ¿Un tornado? ¿Otra vez Diluvio universal? Tiene toda la pinta de ser un tornado. O varios. Hay tanta lluvia que incluso llegué con la ropita mojada y con los zapatos embarrados. Quizás estás sean las últimas palabras del buen Sémola y aprovecharé ese impulso, ese último hálito de vida, para confesarles: Me arrepiento de haber tirado mi vida por la borda. Si volviera a nacer, que por favor sea en la opulencia. Ya me cansé de ser pobre.

6 comentarios:

  1. ¡Aaamigo!, si fuera tan fácil como arrepentirse y pedir para la siguiente vida, habría colas para morirse.

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    1. Soy de crianza católica: puedo pedir perdón 7 veces por minuto.

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  2. Todo puede ser peor. Empieza de cero y encierra a tus alter ego.
    Recuerdas el caso que conté de la candidiasis??? Bueno no te dije que el tipo este está muerto y enterrado hace más de un año. Muerto en su ley.
    Lo bueno es que puedes volver a redactar tu Codex Vitæ.

    JF

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    1. A todos nos tocará bailar con la muerte, Juanito, la cosa es que sea así mismo: en nuestra ley.

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