domingo, 31 de julio de 2016

Le gustaba ver videos de ataques terroristas durante toda la noche

Desperté con esto escrito en mi libreta. Por su caligrafía deduzco que lo escribí yo, aunque no recuerdo cuándo ni por qué lo hice. Si encuentran a una mujer así en sus vidas, mándenle saludos. Yo no la conozco, pero me imagino que debe existir.


<<Le gustaba ver videos de ataques terroristas durante toda la noche. Pero no lo disfrutaba, todo lo contrario, esta weá la hacía pico. También le gustaba que le gritara palabras medias carcelarias al oído cuando culéabamos. Me costaba mucho hacer esto último. Además (y esto era lo más raro), entre más salvajes eran las barbaridades que le decía, se ponía más cariñosa que caliente. Como si fuera un gato regalón y viejo. Una vez la pillé rezando. Le pregunté qué onda, que por qué rezaba. Me respondió que lo hacía por costumbre, aunque aceptó ya no le rezaba a Dios. Entonces a quién le rezas, le pregunté. Me dijo que al primer artista y yo no entendí nada. Tomó un papel y me anotó las siguientes palabras: “Dios fue el primer artesano, pero el Diablo el primer artista”. Ocupo ese papel roñoso y marchito como marcalibros. Pero es solo un gesto, porque desde que se fue ya no quiero volver a leer nunca más nada>>.

viernes, 29 de julio de 2016

Trastorno Obsesivo Compulsivo


Si hay algo que no tengo, es TOC. El otro día se me olvidó cerrar la puerta y, al volver del trabajo, vi que mi pieza estaba llena de plumas. Parece que unas palomas entraron. Aun no limpio. Aun dejo la puerta abierta. Me quedo dormido con la luz prendida, me pongo calcetines cambiados, tengo pésimos hábitos higiénicos, no hago mi cama desde marzo y siento tranquilidad cuando veo cosas chuecas, mal puestas. Si están bien, derechitas, ordenadas, es cuestión de cambiar el punto de vista para ver una sarta de átomos arrojados en el caos. Todo está chueco en el mundo de los sin TOC. Todo es susceptible de verse asimétrico, si se le mira con imaginación. La armonía es para burguesitos. El equilibrio, para los burócratas. Las mujeres perfectas, para machistas. No hay ninguna profundidad en esos parámetros. “Tiene una belleza espantosa el alma de la porquería”, escribe de Rokha y le creemos, pues los hongos son más bonitos que las rosas.

miércoles, 27 de julio de 2016

Infame y repugnante canalla

Conocí a un tipo que dijo ser Allendista y Pinochetista a la vez. Le dije “qué buena estrategia para no quedar mal con nadie”. Pero no recibió mi halago. Me dijo que yo era de esas personas que veían el vaso medio lleno, un perfecto cobarde. “Piensa un poquito. La toma de mi postura busca exactamente lo contrario: quedar mal con todos”.

Crack, quiebre. Recordé esa entrevista de Fabián Casas en donde dice que los escritores de derecha, solo porque no les importaba nada, escribían más revolucionariamente que los de izquierda, siempre tan pedagógicos. Después me acordé de Gumucio quien, fiel al mandamiento de “es mejor pedir disculpas que pedir permiso”, por lo menos una vez al año tiene que disculparse por sus palabras. Después me acordé cuando Oscar Hahn contó que Parra una vez le dijo “te envidio porque a mí nunca me han censurado nada”…

Me deleito cuando veo a un sujeto enfrentar al mundo. No me importan sus motivos, porque intuyo que lo buscado, finalmente, es desgarrarse por su choque contra los demás, autoaniquilarse como ser social e intelectual. No escapar del mundanal ruido, sino exigirlo. Como Parra, podría sentir envidia, dado mi carácter cobarde y nada conflictivo, pero luego pienso que mi forma de transgredir se articula con cuestiones más básicas que la opinión popular: mientras el rebelde del colegio consigue esa aura épica que, me temo, lo erige como protagonista, el verdaderamente marginal tiene que ser el estudiante más feo, el más hediondo, el lento. Salió de la máquina sin romper nada, pero volverá causando estragos. Están tomando vuelo (puede que esto les consuma la vida entera, pero es otro tema). Espero terminar siendo como aquel despojo que describe Céline en el barco rumbo a África:

<<Desempeñaba el papel del indispensable “infame y repugnante canalla”, vergüenza del género humano, señalado por todos lados a lo largo de los siglos, del que todo el mundo ha oído hablar,  igual que del Diablo y de Dios, pero que siempre es tan distinto, tan huidizo, en la tierra y en la vida, inaprensible, en resumidas cuentas>>.

domingo, 10 de julio de 2016

Del mejor afrodisiaco

Me acomoda bastante bailar música gótica. Como es eminentemente depresiva, no tengo que impresionar a nadie con mi energía. Puedo estar mirando el suelo con cara de poto, bailando solo, sin ánimos, emborrachándome lentito mientras intento superar esa amargura a puro copete. Por eso es tan paradójico pescarse chiquillas en esos ambientes. Cuando ocurre, no dejo de preguntarme: ¿Qué clase de mujer se deja seducir por un amargado? Siempre llego a la inevitable conclusión de que, al ver mi desamparo, surge en ellas un principio matriarcal que las empuja a lamer mis heridas, a proteger al niño que indefectiblemente soy. La erotización corre por el contexto y por la confusión que deben sentir. Tengo que decirlo: inspirar lástima siempre me ha funcionado como el mejor afrodisiaco.