jueves, 7 de enero de 2016

Reflejo x Espejo x Acto reflejo

Hoy tuve libre, así que me dediqué a trasvasijar los restos de vodka a una sola botella. Cuando mi labor se tradujo en ebriedad, un ex compañero del colegio me llamó. También era ex amigo. Me lo encontré el otro día y, de pura felicidad, me ofreció ir a su casa a tomar café. Su departamento queda a 33 pisos por sobre el planeta tierra. Es tan alto que incluso hay que subirse a un ascensor (nombre mal puesto, por cierto, les recuerdo que además de ascender, también desciende) para llegar.

Al meterme en el descensoascensor mi sorpresa fue gigante. En su interior estaba la mujer más hermosa. Verla un segundo equivale a hablar 2 horas con Dios. Evidentemente, un nerviosismo salvaje me subió desde el estómago a la cabeza. Iba al piso 34, estaríamos juntos un buen rato. Y cuando estoy nervioso (y cuando no) hablo compulsivamente. Fue así.

“Siempre los ascensodescensores tienen espejos por todos lados, eso me pone nervioso ¿Sabes por qué lo hacen? Lo de poner espejos ¿sabes por qué lo hacen? Te explico: se supone que lo hacen para que la cámara de seguridad pueda registrar sucesos desde la mayor cantidad de ángulos posibles. Eso es lo que se supone. Porque, en realidad, estas cámaras sirven de poco. O sea, si algo pasa en un descensoascensor, algo que merezca ser grabado, es una caída y créeme que será tan fatal que se verá igual desde todas las direcciones. Y puta, los espejos se romperán. Así que, si hablamos bien sinceramente, estoy segurísimo que los espejitos cumplen otro propósito. Su finalidad es que las personas que entren acá se vean obligadas a mirarse y se conozcan y compartan un café o quizás una cerveza, no sé, elige tú”.

No hay que burlarse de los cortejos ajenos. He tenido una malísima racha con mujeres últimamente, entonces joteo por reflejo, sin planearlo mucho. Como vomitar veneno o parpadear ante el sol. Ya. La muchacha me respondió en otro idioma. Creo que era alemán. Dier niel pliaga, algo así dijo. En lugar de tomar cualquier determinación que implicara una salida limpia, intuí que quizás eso del alemán era puro tongo. Quizás fingió hablar otro idioma para no comunicarse conmigo. Solo había una manera de comprobarlo. Como en las películas, cuando el abogado lanza una pelota hacia el testigo que supuestamente es ciego y éste, por reflejo, la esquiva. Pillado. Presenté mi clásica cara de desencanto matutino y dije “apuesto que eris más chilena que ensalá de copihue, conchetumare”. La cachetada fue perfecta y me la merecía 100%. Nada que decir. Fue su acto reflejo: reaccionar ante mal ante una falta de respeto en chileno.

Podrá ser más bella que una colisión entre planetas, pero cuando un misterio acongoja al detective Sémola, nada puede detenerlo (en realidad, todo puede detenerlo).

Ella se lo pierde (ciertamente, no se pierde nada, soy bastante horrible y mal portado y ridículo).

El lector atento se habrá dado cuenta que hay una relación poética, un juego, más bien, entre “el reflejo” como acto involuntario del cuerpo y “el reflejo” como la imagen proyectada por los espejos del ascensodescensor (eso fue coincidencia, nunca planeo muy bien lo que escribo).


Contradecirse, el mejor acto reflejo por excelencia (el peor, totalmente el peor).

3 comentarios:

  1. Te diré algo Semola...
    1. No has posteado en mi triste y pobre página.
    2. Lamentablemente eres gusto de maracos y mujeres de peludo ombligo.

    Juanit Fulanito

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    1. Oye, pero, hace tiempo que no escribes po, o sí?? Yo te tengo en mi lista pa cachar altiro cuando publicas.
      Un abrazo o dos.
      S.

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    2. Uno no más. Al segundo abrazo te lo pongo. Meh

      Saludos

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