martes, 30 de junio de 2015

Fulano de tal


Llegará el día en que haya caminado tanto por Santiago que terminaré transitando por los surcos que yo mismo he labrado en el pavimento. En principio, es un acto solitario, aunque me he equivocado tanto en eso de “mis principios” que es mejor dejarlo ahí, sin definirlo mucho.
Hoy (bueno, anoche) aproveché que jugaba la selección para salir a caminar por lugares que frecuentemente están muy transitados. Ya es una costumbre, como que es más fácil tragarse a pasos la calle si está pelada. Para mi sorpresa, me topé con alguien, con una señora bastante vieja. Estaba al medio de la calle sosteniendo un espejo de la mitad de su tamaño. Por algún motivo consideré que era una falta de respeto sostener el espejo hacia afuera, reflejando la miseria ajena que, en ese caso, era solamente la mía, porque en la calle no había nadie más. Me fui de ahí, pero al pasar un rato noto que la señora caminaba atrás mío. Tan racional como siempre, llegué a una clara conclusión: ERA UNA BRUJA. La última vez que me encontré con una fue TERRIBLE. Entonces, para perderla, caminé en sentido contrario. Caminé hacia la bruja. Mientras me acercaba veía cómo la mancha multiforme de mi figura reflejada en el cristal tomaba trazos más humanos. Un poco deforme por la curvatura natural del espejo, pero humanos, innegablemente humanos. Cuando pasé junto a la vieja me susurró algo que no me preocupé de registrar (sí, estaba muerto de miedo). No me siguió más. Me devolví por donde vine, como siempre y, así como un día despiertas y te das cuenta que no has muerto, caché que estaba junto a la tienda de los chinos. Esos que venden jugos de ALOE.

viernes, 26 de junio de 2015

El Sémola: 26 años rompiendo los barrotes de la esclavitud.


Justo cuando estaba a punto de caer en la rutina, cuando estaba en el filo de convertirme en un trabajador ejemplar, me pasó algo increíble. Hace tiempo, tuve que ir a dejar unos papeles a la oficina de un supermercado. Su secretaria era muy linda, por lo tanto, me enamoré. De cualquier cosa sacaba excusas para ir a ese despacho. Ayer nuevamente fui y dije mis chistes de costumbre, me hice el lindo, etc, etc. La chica se reía, se notaba que le caía bien o que me encontraba simpático. En ese momento era seguro que tenía al menos alguna remota posibilidad de meterle mi lengua (aunque sea remota, para mí ya es suficiente).
Iba saliendo del despacho, cuando caché que tenía un zapato desabrochado. Por la cresta. Para abrochármelo, me saco el bolso que ando cargando desde que trabajo como junior, y, terminada la maniobra, salgo del antejardín, olvidando el bolso ahí mismo. Nunca ando con bolsos ni mochilas ni nada de eso, por los mismo siempre me pasan esas weás, que se me olvidan de maneras idiotas. Al percatarme que estaba sin el bolso, me devolví. Lo había dejado en el antejardín, a un paso de la reja. Me dio vergüenza tocar el timbre para que me abrieran, ya que, además de que pensarían que soy un idiota, la secretaria comenzaría a sospechar que quiero morir a su lado. Entonces, me saqué la chaqueta y metí el brazo entre los barrotes de la reja.

Así es, quedé atrapado.

sábado, 6 de junio de 2015

El mundo de los blogs

No he escrito mucho porque estoy trabajando de nuevo. Es por poco tiempo, como tres semanas, así que en lugar de esforzarme en que salga mal, haré que salga perfecto, de manera que, cuando me vaya, me extrañen y, finalmente, les termine produciendo tanto daño como si trabajara pésimo. No se entendió mucho, estoy ebrio. Soy despachador de papeles: un junior. Aunque no lo crean, es el puesto con más alcurnia que he tenido en mi vida entera.

Son más de las 22hrs, ya estoy borrachito como dije y el Dios de internet se dignó a que me llegara una señal peregrina que me está otorgando un buen rato en la red. Mirando por aquí y por allá, llegué a un blog que se llama La Isla de los Blogs. Me dije “oh, había una comunidad de blogs y me acabo de enterar”. Ingresé al sitio y se trata de una idea bastante buena: la página se encarga de hacer reseñas de otros blogs. Solo en el 2015 han reseñado más de 60 blogs, todos en español, y tal cuestión es, como mínimo, MO NU MEN TAL.