jueves, 28 de mayo de 2015

Décimas del roto choro (poema de Pablo de Rokha)

No recordaba algunos versos importantes de las Décimas del roto choro de Pablo de Rokha, entonces lo escribí en gugle, pero no encontré nada (nada decente). No puede ser que falte este poema en internet. Lo subo yo para la posteridad. El texto lo extraje de uno de mis libros. No pondré nada referente a la edición ni mucho menos, porque ya está gratis en Memoria Chilena, solo que es una imagen de la página y no el texto mismo (lo que dificulta su acceso). Es muy evidente el hecho de que se trata de una obra panfletaria para ensalzar el comunismo: algo que yo no haría hoy, pero que sin duda habría hecho antes. (Sobre todo porque hoy la imagen de Neruda inunda sus murales, como si hubiese sido el único).








Décimas del roto choro (en Romancero proletario) 
Pablo de Rokha
                                                                                                                                                                    Gualetudo y tirillento,
como un tony de sainete,
o una gran mar de tormento,
azotado por el viento
de la canción popular,
va de pajar en pajar,
andrajosos de aventura,
buscando la sepultura
donde echarse a descansar.

lunes, 25 de mayo de 2015

De los sabios consejos de la conciencia de uno mismo


Hoy en la mañana desperté carente de ideas. Ideas literarias. Dormí poco porque tuve unas pesadillas bien densas, así que mis neuronas no funcionaban a su ritmo habitual. A veces las ganas de escribir no van de la mano con las capacidades para escribir [ni con la calidad, hay que decirlo]. Y ocurría eso: quería escribir, pero mis sinapsis chapoteaban en lugar de volar. Entonces, en busca de inspiración, hice lo de siempre para remediarlo: salir a caminar. Caminé cerca de tres horas por una ruta redundante, sin destino aparente. Nada, seguía bloqueado. Resulta que en lugar de imaginar “ficción” (lo pongo entre paréntesis porque en realidad lo que necesito imaginar son fórmulas que den cuenta de algo que no necesariamente es ficción, ya ven, como este blog que habla de mi vida), recreaba mentalmente imágenes que podrían haber ocurrido pero que nunca ocurrieron, como qué hubiese pasado si fuera más alto, rico, con casa propia, rubio, cosas así.

domingo, 17 de mayo de 2015

Recuerdos del difunto Vilches


—¿Con el Diablo?
—Se lo juro, con el mismísimo Diablo, el Mefistófeles —dije.
—Creo que no es lo mismo…
—Qué cosa— dije.
—Mefistófeles y el Diablo. Me parece que son cosas distintas. Personajes distintos.
—No, parece que Mefistófeles y Lucifer son cosas distintas— dije.
—Pero Lucifer y el Diablo son la misma weá.
—Ah, tiene razón. Pero en Fausto ¿Se leyó Fausto? —dije.
—Claro, de hecho una vez interpreté a Fausto.
—Ya po, ahí aparece Mefistófeles y parece que es como el Diablo igual po— dije.
—Tenís razón, Sémola.
—Pero lleguemos a un consenso con el nombre— dije.
—¿Por qué? No me parece necesario.
—Lo es— lo dije justo antes de tomar un buen trago de cerveza.
—¿Por qué?
—Porque dependiendo del nombre es la imagen o la implicancia que tiene el Diablo. Además siempre hablo de él, tengo una especie de manía— dije.

martes, 5 de mayo de 2015

El secreto de la felicidad


¡¡He descubierto el secreto de la felicidad!! Me tomó casi dos semanas descubrirlo. Todo partió después de la última entrada que escribí. Creo que al día siguiente el Tito Baraja me regaló un juego de computador, me lo debía no sé si de la Navidad o de mi último cumpleaños. Aunque minimalista, es un juego excelente. Es de piratas. Jugué, por Dios que jugué. Noche y día, sin parar, sin comer mucho, durmiendo poco, soñando con el videojuego cuando dormía, soñando con el videojuego cuando estaba despierto sin jugarlo. Eso hasta ayer en la mañana, cuando me di cuenta de que pasé más de una semana girando yo en torno a este juego.

Me di cuenta que fui feliz, pero aun así estaba desconforme (o disconforme): como que ser feliz tiende a cierta poderosa inercia que sin embargo es fácilmente desguazada por el espíritu. Movimiento rectilíneo uniforme. Apagué el computador y comencé a escribir esto que posiblemente leen ahora.