martes, 31 de marzo de 2015

Recuerdos de La Vía Nocturna

Antes de irme de la casa de mis padres, hace años, tenía un blog que se llamaba “La Vía Nocturna”. Pretencioso desde la primera letra hasta la última, buscaba dejar por escrito lo que en ese entonces consideraba de vital importancia tanto para mí como para el mundo entero: mis pensamientos. En esencia no he cambiado tanto. La diferencia es que actualmente nada me importa mucho (o todo me vale un bledo) y, si me importara, no duden que hace rato me habría suicidado. Pillé en un documento una de las últimas entradas de ese blog. La he leído sus quince veces y no me extraña que me haya vuelto loco. Como dije, no he cambiado tanto, solo he perdido esa pasión que antecede las grandes catástrofes del espíritu, ya no soy tan radical en nada. Es una suerte, además, que hasta el momento no se me haya dado tribuna, porque cuando eso pase me iré y me llevaré a varios conmigo. Les dejo íntegra (mentira, le corregí algunas faltas de ortografía, aunque conservé algunas fórmulas idiotas y "errores" de estilo) una de las últimas entradas de La Vía Nocturna.

jueves, 26 de marzo de 2015

TEL

(Me ha costado escribir esta entrada porque su importancia recae en el sonido de ciertas palabras. Entonces, cuando escriba entre eslaches / / significa que hay que leerlo como el sonido contenido entre ellos. Por ejemplo: en lugar de poner FBI, pondré /efe be i/, porque es así como lo pronuncio. Además, esto es producto de una conversación de HORAS, con sus respectivas dosis de alcohol, de manera que para hacer el cuento más corto me mandaré un in media res).




[…]

─ Y es por eso que no le tengo miedo a las /e te ese/ ─ dije. Me refería a las ETS, enfermedades de transmisión sexual.
─ A mí siempre me ha dado risa esa sigla, es tan idiota — acotó el Pecas, el otro interlocutor.
─ ¿Por qué? A mí me parece bien útil.
─Es muy larga, cuatro letras.
─Son tres—.
─Son cuatro /e te e ce/— dijo el Pecas.
─Loco, son tres /e te ese/.
─ Güeón, son cuatro. La E, la T la E y la C— dijo el Pequitas.
─ A ver, a ver y según tú ¿qué significa la sigla?— pregunté.
─ Enfermedades de Transmisión Entre Coitos— solo le faltó recitarlo.
─ “Entre coitos”, no tiene sentido. Cuando te acuestas con alguien, cosa que te recomiendo hacer luego para que no vuelvas a tener estos problemas, no hay dos coitos, hay un solo coito─ dije, molestándolo.
─ Puta, Sémola, por eso te digo que es idiota la sigla. Y ya tuve relaciones, varias veces, con tu mamá.
─ Idiota eres tú, tú eres el rarito, porque las letras son: E T y /ese/, de “sexual”, son Enfermedades de Transmisión Sexual. Oye y ¿desde cuándo crees que significan eso de los coitos?─ dije riéndome.
─ Bu, desde hace años, diez años, por lo menos; habré tenido unos catorce cuando conocí por primera vez la sigla.
─ ¿De qué hablan?— Interrumpió “educadamente” el Baraja, sentándose y sirviéndose sin preguntar un buen montón de cerveza.

viernes, 20 de marzo de 2015

Nietzsche contra El Sémola

"Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti".

Nietzsche.



-En este mundo no vale la pena, Tito, escribir o leer con fines artísticos. Y maldito aquel quien vea eso como un medio pa’ algo más.
-Entonces pa’ qué tanta lectura.
-Para nada. Tenemos que perderle el miedo al vacío. Leer y escribir es hacerle morisquetas a la nada. Hay que contemplar de igual a igual al abismo hasta transformarnos en los monstruos que merecemos. Y así, saltar de cabeza hacia él.
-Y arrancarle sus ojos.
-Su mirada. Amén.

El Sémola, borracho como siempre, hablando como nunca.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Consejos del Pecas



“Te lo digo súper en serio. Súper en buena. Debes dejar de ser tan carretero, Sémola. Es mucho. No tienes plata, ni dónde vivir, ni tampoco tus papás te quieren. Hay que hacer algo con tu vida, re-hacerla. Yo te puedo presentar a unas personas capacitadas para cambiarte. No te cobrarán si dices que eres mi amigo. No está bien eso que tú haces. Es una cosa de la cultura, amigo, tienes que ser más serenito, más calmado. El otro día me contaste que te habían echado de la pega porque no quisiste aceptar un puesto en el sindicato. Mira po’. Vas a arruinar a Chile entero. El sindicato, el sindicado. Apuesto que no sabes lo que es un sindicato. Estoy seguro que no sabes, Sémola, por eso, aprende. A PREN DE. La vida es corta y la tuya será más corta si no paras tu espectáculo ¿A quién quieres sorprender? ¿A mí? ¿Al Trulu? Ya, te dejo. No sé dónde dejé mi ropa…”

jueves, 5 de marzo de 2015

VENGANZA

Se supone que en el carrete de antenoche el Mamani debió haber agarrado con una peruana. Se supone que la peruana lo iba a encontrar muy atractivo. Sabemos que el Mamani no se mete con porstis, entonces le íbamos a pagar a una para que fingiera ser una peruana normal que se enganchó de nuestro cachetón.

Todo esto EN TEORÍA ¿Por qué? Por culpa del Baraja. Este costal de costras lo único que tenía que hacer era traer a una prostituta cara y peruana. PERUANA. Yo le pasé 60 lucas. Ayer, antes de que llegara el Mamani al lugar de la fiesta, veo aparecer al baboso con la Estrella, la colombiana más conocida de por acá. Me dijo que eran básicamente lo mismo: 

“Perú, Bolivia, Colombia, Brasil, somos todos hermanos, somos todos iguales”. 

Esa fue su excusa. La estrella aceptó hacerse pasar por peruana, pero su acento era muy falso. Hasta yo hablo mejor como peruano (y como peruana). En fin, la cosa es que llegó el Mamani, se emborrachó, la pasó excelente, feliz de que le devolviésemos su plata y, cuando la Estrella tenía que hacer su movimiento, cachamos que el Tito se la estaba pescando en una esquina. Les juro que estuve a punto de arrojarles mi chela, pero el Mamani dijo que no nos preocupáramos, que él tenía una pareja en el Perú, así que daba lo mismo.

-¿Y por qué nunca nos dijiste eso?- pregunté.

-O sea, se lo dije al Baraja hace un tiempo.- respondió.

Aparte de debernos 60 lucas (de las cuales 30 son mías), este sándwich de alambre púas, conocido por todos como Tito Baraja, no se salvará de la peor venganza de la tierra. LA PEOR.

(Por culpa de la celebración de anoche llegué 4 horas tarde a mi trabajo. Soy el peor trabajador del lugar, aún no entiendo por qué no me echan).  

lunes, 2 de marzo de 2015

El gran MAMANI

Esto pasó hoy en la mañana, cuando en el pasillo me encontré con el peruano que vive en el primer piso del Saturno.



-Hoola po’, Mamani- saludé.

-Hola, Sémola. Y mi apellido no es Mamani, es Jiménez- me respondió con cara de poto, primera conversación de la mañana. Le digo “Mamani” porque una vez conocí a un peruano con ese apellido. Lo sé, pésimo chiste, mis disculpas.

-Oye, Mamani, te quería pedir un favorcito.

-Loco, no tengo plata.

-Porfa, porfa, necesito 10 luquitas y te pago el doble, te devuelvo 20.

-¡¡Pero si me debes 40!!