domingo, 9 de noviembre de 2014

Detective Sémola I


Hace aproximadamente un mes estuve de cumpleaños (6 de octubre). Como todos los años, recién ayer me llegó el primer regalo. “Regalo”. Me lo obsequió el siempre afable Pecas.

“Mira, mira, me , teee, te, te regalo este libro porque yo cacho, sé, sé que te gusta leer así, entonces como que te quería hacer este regalo y, claro, po, toma, feliz cumpleaños”.

Se trataba de una edición en rústica, vieja y gastada de 1984. Tenía subrayadas algunas partes en él, unos papelitos adosados que marcaban pasajes interesantes y, además, la contratapa estaba espectacularmente doblada. Lo miré a la cara y le pregunté “Pecas, ¿quién te dio este libro'”. El Pecas respondió evasivamente, diciendo que lo había comprado en una librería de segunda mano. El canalla me mentía, o al menos no decía toda la verdad: ese mismo ejemplar de 1984 fue mío alguna vez, lo perdí hace un par de años, cuando recién estaba dejando de ser un indigente. Lo perdí estando borracho, para variar.
Luego de que el Pecas se fuera, dando excusas sobre un compromiso al que no debía faltar, revisé más en detalle el libro. Tenía cosas nuevas. Las zonas subrayadas con grafito y los papelitos indicadores de pasajes eran de mi autoría, pero las líneas subrayadas con lápiz rojo, un extraño dibujo al final, la marca de un beso con lápiz labial burdeo y un montón de otras cosas, eran nuevas. Bueno, “nuevas”. Lo que más me intrigó de todo era el mensaje que acompañaba la huella del beso:

“Algún día volveré a tus brazos, Sémola”.


Estaba dicho, este misterio debía ser resuelto por un detective curtido, duro e inflexible: Yo. Desde mañana seré como Sam Spade, como Maigret, como Heredia, como Nick Belane, seré el detective más misterioso de Santiago. Me llamarán “la Sombra de la Noche”, “el Puño del olvido”, “El galán del Centro”, “el Azote del crimen”. Soy lo que mi ciudad necesitaba. Desde mañana seré El Detective Sémola. Y daré con quién me haya escrito aquel misterioso mensaje. Hoy no haré nada, pues tengo una resaca de aquellas.

1 comentario:

  1. Sí, las cosas con tiempo: el principal aliado de un detective.

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