viernes, 31 de octubre de 2014

Noche de Brujas


El año pasado, en esta misma fecha, varios niñitos golpearon mi puerta en búsqueda de dulces. Ni siquiera estaban todos disfrazados, solo vestían capas o portaban máscaras plásticas. Todos chilenos, ninguno peruano. Como no tenía dulces, varios de los malditos o me rayaron la puerta, o bien me reventaron huevos en mi ventana, o bien me dejaron obscenos dibujitos con caricaturas que me representaban lastimosamente. Decidido a que no se volvería a repetir esa misma historia, este puto año compré putos caramelos. Odio a los niños. No pretendía hacerlos felices con mis dulces, por lo que compré una bolsa grande de esas golosinas duras y fuertes, mentoladas. Se llaman “dulces” pero no son dulces, su sabor te despeja los bronquios dando la impresión de que te comiste un hielo. Todos ganan: ellos tienen sus caramelos, yo mantengo limpia mi puerta y, de paso, los hago comer estas mierdas.


Acá el problema. Este año en el Saturno solo hay un niñito, un peruano. A diferencia de los demonillos del año pasado, este llorón no tiene amigos que invitar y, para más remate, no celebra La Noche de Brujas (fiesta idiota que sirve solo para aumentar las caries). Niños malditos, me gasté tres mil pesos en golosinas que odio y que no me comeré jamás. Ahora voy saliendo a una fiesta. Pasaré por la casa del peruano y le regalaré la bolsa entera.

jueves, 23 de octubre de 2014

Flor


Como ya es costumbre en este insigne blog, relataré brevemente mi más reciente derrota. Ayer iba a juntarme con una mujer que conocí hace un par de semanas atrás. Era una mujer hermosísima, cabe decir. ES hermosísima. Fui a su encuentro entusiasmado, pues era evidente que yo también le gustaba.

Aaay, el amor. Todo sería perfecto si tuviera EL RESPETO MÍNIMO QUE MEREZCO. Nadie me respeta, pero es que nadie me respeta. Debe ser por mi pinta y porque soy flojo y pobre y no tengo ni dignidad ni amor propio. Pero conozco como a diez personas así. Incluso más de diez, deben ser como doce o trece (incluyendo al Tito). Todos igualmente fracasados, pero, eso sí, gozan de una inmunidad cósmica que yo no tengo.

Me juntaría son esta chica en una esquina del Parque Forestal. Cuando estaba llegando, se me acerca un tipo con cara simpática y me pide ayuda para mover un gran mueble. Solícito, accedí. Al dejar el armario donde correspondía, caché que mi mano y la manga de mi chaqueta estaban llenas de mierda. Sí: caca, excremento, surullo. Y lo mejor de todo, ERA HUMANA.

El compadre no sabía de dónde había salido la caca. Por mi parte, tengo una teoría. Tan solo la perfecta combinación de estos terribles y apocalípticos factores podría generar la flor de caca con la que me encontré: exceso de vino, falta de pudor, apremio y resaca. Por favor, no imaginen el olor que tenía aquel desperdicio.

Lo triste fue que me tuve que devolver al Saturno. Me bañé y me cambié de ropa, tonto de rabia. Cuando llegué por fin al lugar –con una hora de retraso-, la chica ya no estaba. Una vez más, GRACIAS, UNIVERSO.

martes, 14 de octubre de 2014

Baudelaire contra El Sémola

El Albatros

Por distraerse, a veces, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Dejan penosamente arrastrando las alas,
Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!

El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del ballestero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.


Charles Baudelaire

-----------------------------------------------

“[…] Aún estamos en esos tiempos. La gloria les pertenece a los que nacieron EN la gloria. Pero, aunque muera anónimo y de hambre, yo no quiero ser como esos poetas, Tito. Si Baudelaire nos conociera se daría cuenta de su error: el poeta no es el albatros, es el marinero que lo tortura”.

El Sémola (luego de haber llorado, una vez más, por perder otro concurso literario)

jueves, 9 de octubre de 2014

Mi canto a la vida

(Me da mucha vergüenza subir esto, pero es un lindo ejercicio para mi feo blog. Lo siguiente lo escribí el martes por la madrugada. No recuerdo exactamente el momento en que lo hice, no recuerdo en qué estaba pensando cuando lo escribí y, ahora que lo leo, no sé qué pasa con mi cristianismo. Debe ser algo muy fuerte que tengo muy adentro, algo que niego, pero en un nivel MUY inconsciente. Me considero una persona poco espiritual, si creo en Dios es por tradición y no por convicción; pero, al parecer, cuando estoy borracho, soy un profeta de lo más detestable. Espero no herir ninguna sensibilidad –excepto la de Dios-).

sábado, 4 de octubre de 2014

Millonario o superdotado ¿Qué prefieres ser?


En una reciente encuesta programada por el Ilustre Gobierno de Chile en conjunto con la BBC de Londres, se realizó la siguiente pregunta a un grupo de Gambleros: millonario o superdotado ¿Qué prefieres ser? 
A continuación presentamos las respuestas.

El Sémola: Mira, bueno, en realidad es una pregunta fácil de responder, pues claramente la sociedad actual está centrada en proyectar un progreso que sea comprobable a través de las posesiones materiales y monetarias; si nos referimos a la inteligencia, me gustaría citar a Borges cuando dice que…