domingo, 30 de marzo de 2014

Sobre Paul Auster y su próxima venida.



Sin duda alguna estoy teniendo uno de los mejores años. Ya pasó la tormenta del inicio, o mejor aún, me acostumbré a ella. En enero conocí a Nicanor Parra y hoy en la mañana me topé con Ramón Díaz Etérovic, en la calle. Lo interesante es que, antes de ayer, el Baraja llegó y me dijo “Hey, ¿ya mandaste tu mail?”. “¿A dónde?”, le pregunté. “A la Universidad Católica, estará Paul Auster en Abril”. El hijo de su chancha madre ya había mandado el correo electrónico pidiendo tribuna hace una semana, por lo menos. Me lo contó tiempo después a propósito, cosa de estorbar -típico del Tito-. Entonces, si todo sale como tiene que salir, conoceré a Auster en Abril, lo que convierte a Febrero en un mes idiota, ya que no conocí a nadie. Me demoré 3 años en terminar el primer libro que leí de P. Auster, porque soy un cobarde. Pensé que Mr. Vertigo sería un súper héroe, pero me topé con algo mucho mejor. 

viernes, 21 de marzo de 2014

Escape del Marcoleta (Versión Perilla)

(El Perilla es uno de los el que prepara los tragos en el Marcoleta. Vio todo desde un punto de vista más lúcido que cualquiera)

“No, güeón, todo lo que dijo ese otro culia’o es mentira. No. Mira, yo vi todo lo que pasó. Primero que todo, me contaron que tu amiguito, el Tito Baraja, estaba terrible denso de puro copete. Había ganado como tres mesas seguidas, y, cuando ganó, ponte tú, la cuarta, comenzó a insultar a los demás, entonces uno de los locos le tiró un cornete y, ve tú a saber, el Tito le pegó a otro, por la espalda, sí güeón, por la espalda. Y claro, el golpeado la agarró con otro más y lo de siempre… La cosa es que el Pesadilla tuvo que disparar pa’ que se tranquilizaran. Como ya no puede hacerle más hoyos al techo, disparó hacia la botella que estaba más allá, por eso me agaché. Fuiste cuático sí, Sémola culia’o, la bala pasó como a diez metros de donde estabas tú. Ya poh, entonces, cuando todo “se calmó”, cacharon que la charola de las apuestas estaba vacía. La plata la tenía tu amiguito, la estaba separando debajo de la mesa. El maricón dijo: “él la tiene” y todos te miramos. Ahí cascaste. 

Obvio que yo sabía que tú no tenías nada, ya que vi todo, incluso vi al Tito decir “él la tiene”. Cuando saliste, me paré de la barra y les dije que, en realidad, el Baraja de mierda tenía las monedas. Ahí pasó algo muy chistoso. Sacaron al agüeona’o de abajo de la mesa y cacharon que la charola, mágicamente,  tenía otra vez toda la plata, o sea, no toda, pero casi toda. Le preguntaron qué onda y dijo que estaba sacando su parte, porque había ganado en regla y no era justo que le quitaran su platita. Lo dijo llorando, sí, llorando, entro ebrio. Los cabros estaban cagados de la risa. Amenazaron con matarlo “Te estabay robando la plata, perro de mierda, te la estabay robando”. Y el Tito bramaba “No, se la robó el Sémola, yo solo saqué mi parte, no me maaten, no me  maaten”. Te juro que me salieron abdominales de tanto reírme. El güeón de verdad sacó su plata y devolvió el resto; si se la hubiese robado, al menos, habría quedado como más vivito, pero no, sacó solo lo suyo. No aguanto la risa. Le dijeron que lo dejarían ir vivo si se rajaba con copetes para todos los presentes. Lo hizo, total ganó cualquier billete. Ya estaba curado de espanto el Tito. Cuando pasó por la barra me preguntó si te habían disparado. Le dije que sí, pero en realidad nadie te disparó. Y  ya deja de andar diciendo eso, alaraco.”


No les voy a mentir, yo hubiese hecho lo mismo que el Tito, o, claro, algo más inteligente. LO QUE ME MOLESTA ES QUE ESTE IMBÉCIL TIENE PLATA Y AÚN NO ME PAGA. Tito culia’o mula. 

lunes, 17 de marzo de 2014

Escape del Marcoleta (Versión Baraja)

“No sabes lo que me pasó en el Marcoleta. No sabes nada. Estábamos jugando cacho, ahí, con los cabros, cuando, de pronto, un güeón le dijo a otro güeón, ‘oye güeón, que eris güeón’ y el primer güeón le preguntó que por qué aquella injuria, a lo que el segundo le dijo ‘porque perdiste de puro longi’. Eso, claro, no se podía quedar así, entonces el primero le dijo, que si él era taan ducho en el arte del cacho, que ganara con más viveza. Y el desgraciado ganó. Entonces, el ofendido terminó por ofenderse en serio y pescó los cachos y, ZAS, se los tiró en la cara. El otro, pa’ defenderse, se confundió y tiró un mangazo que le llegó a cualquiera menos al primero y, cuento corto, quedó la zorraipa. En el caos, alguien se robó la fuente que tenía las apuestas, entonces fue cuando otro tipo, creo que esbirro del dueño, le disparó a una botella para que se calmaran y soltaran quién había sido el ladrón. Todos callados. El güeón ofendido dijo: es él, y sí, sí, te apuntó a ti. Y saliste raja’o, con pura cara de miedo. Yo, claro, valiente, caché que tú no te habías robado nada, entonces le dije al del arma ‘Hey, hey, hey, no le dispares, ¿ok? No se te ocurra hacerlo, él es mi amigo, él no se ha robado nada, ¿ok?’ otro de los esbirros me miró y me dijo ‘entonces da la cara por él poh’ y lo hice, no lo pensé, fue un zas, le mandé la media patada en el pecho y, paf, a tierra, como costal de papas. El otro se acojonó al verme, entonces le ordenó a otros dos que me sacaran, pero no la tendrían fácil, Zaca, combo en el plexo, mueremierdaaa, golpe de karate, entre 3 me tuvieron que reducir, entre tres. Y me sacaron, con disculpas, que vuelve pronto, que perdón, pero tenemos que ponernos duros con los revoltosos, a lo que yo le dije que yo no soy revoltoso, que hago valer el derecho de mis amigos y si alguien tiene algo contra él, que se las verá conmigo, se las verá conmigo, como que mi nombre el Tito Navaja, se las verá conmigo. Les dejé claro, a todos, que tú no eras el culpable de nada, así que se pusieron a buscar al ladrón y no sé cómo habrá terminado todo. Pero puedes dejar de preocuparte, ya que nadie te busca. De nada, güeón, de nada.”

lunes, 10 de marzo de 2014

Escape del Marcoleta

“¡Conchetuchucha!”, grité al percatarme de que había olvidado al Baraja en el Marcoleta. Lo olvidé por el susto. Salí raja’o. Se encontraba re ebrio, el Tito, yo no; yo estaba al 70% de mis facultades cognitivas, lo que es caleta, por eso el sentimiento de culpa, porque pude haber hecho algo pa’ rescatarlo y no lo hice. Al carajo. Corrí y corrí, “enajenado” como dicen los que saben, “hecho un pico” como dicen los otros -me incluyo-,  por Dieciocho, a cien por hora. No, siendo bien objetivos, iba más rápido aun, urgidísimo.

viernes, 7 de marzo de 2014

Dichos y refranes del Sémola.



(Cuando los digan, tienen que decir, “como dice el Sémola…”)

- Siempre di nunca.
- Nada se devuelve en esta vida.
- Todo es para siempre.
- Dejémosle la Suerte a quienes la necesitan.
- Prefiero creer en mis mentiras, a creer verdades ajenas.
- …Hasta que la Suerte nos separe.
- …Que tenga ganas de morir por ella, no de vivir por ella.
- …Que me quiera por cómo soy, no por lo que soy, porque soy un perfecto don nadie.
- Como dice el dicho: “No”.
- Hoy no desperté…Renací.
- Este día, de “día” tiene el puro (solo el) Sol.
- Habla rápido, que me hago viejo.
- No quiero vivir en un mundo donde tú seas feliz.
- No voy a esperar que se apague el Sol pa’ ponerme a destruir cosas.
- ¡Qué te ves linda! ¿te afeitaste? (En realidad es una broma. No recomiendo hacerla)
- Detesto que me comparen con Dios.
- ¿Qué me miras? ¿Nunca has visto a un hombre?
- No tengo tiempo...Pero tengo luca (mil pesos).
- Lo siento, tengo una erección que, en este momento, requiere toda mi atención.
- Perdón, no hablo castellano.
- Cuando conozco a personas como tú, me replanteo eso de legalizar el aborto.
- Eres igual a un perro que tuve cuando chico.
- Toma más para que se te olvide pronto.
- Si trabajar dignifica, flojear humaniza. 
- Mientras más bebo, más linda te ves (Tampoco la recomiendo mucho).
- Te acompañaría, pero pasarán "Volver al Futuro" por la tele. (También con "Karate Kid", "Shreck 2" o incluso con "Mi Pobre Angelito")