jueves, 9 de enero de 2014

Aventura de año nuevo. Primera parte.


Al fin he vuelto a Santiago, me demoré nueve días en volver. No. Diez. Diez días en volver. TODOS TIENEN LA CULPA, en otras palabras: PASÉ EL MEJOR AÑO NUEVO DE MI VIDA.

Partió el asunto cuando nos encontrábamos tomando unas cervezas en el Saturno. Aún lúcido, el Baraja de siempre contaba la historia sobre la vez en que le escondieron marihuana dentro de su saxofón. Eso no es lo relevante. Dentro de la misma historia dijo que, antes, cuando era chico, inventaba canciones para saxo y, cuando el tema quedaba bueno , decía que era de alguien más, de alguien connotado, de algún saxofonista famoso, cosa que cuando lo interpretara no le criticaran nada y simplemente se llevara elogios. Ahí lo interrumpí.

Yo hago lo mismo, o sea, yo hice lo mismo.
¿Ah, sí? dijo el Pecas.
Sí, cuando estaba borracho en la universidad recitaba mis poemas y decía que eran de Nicanor Parra, para lo mismo, para que no me criticaran.
Pero qué imbécil que eres, Sémola. Yo decía que mis composiciones eran de saxofonistas muertos, cosa que nunca pudiesen comprobar si eran realmente temas de ellos.
Sí, pero siempre pensé que Nicanor moriría pronto. En esos años el viejo ya era viejo.

En eso, una voz irrumpe en la cocina. Era el Pelado, mi más terrible y letal enemigo del universo. Había estado escuchando todo lo hablado. Y dijo: 
El cinco de este mes [ lo que cuento transcurre el 31 de diciembre como a las 19 horas], el viejo Parra cumplió 99 años.
¿En serio?- inquirí.
Sí, y ahora, en este momento, se está celebrando que, si llega a finales del 2014, tendrá 100. Hay una especie de fiesta, incluso, allá en Las Cruces.
¡Pardiéz!
Es mucho tiempo vivo dijo el Pecas, que era el más joven. El Pela’o agregó:
Pero deberías hacer algo, mal que mal, él se ha estado llevando el crédito de tus mejores poemas, y eso únicamente por ser famoso y amado.
Tiene razón el cabeza de rodilla dijo el Tito, refiriéndose a lo dicho por el Pelado.
Creo que tendremos que ir a Las Cruces (que es la playa donde vive el antipoeta) y decirle unas cuantas verdades a ese plagiador de mierda- dije y, como por arte de poesía, todos entendieron que el plan del Baraja, de pasar el año nuevo en la torre, se había ido al carajo otro año más.
Tengo un amigo que irá a Valparaíso en un rato más, él nos puede dejar camino a Las Cruces- Dijo el Pelado, y de paso, con ese “nos”, se incluyó en la aventura.


Y henos ahí: 4 gambleros de tomo y lomo, dispuestos a sacrificar al ungido Parra en pro de una aventura que desde su inicio ya sonaba a fracaso. El Tito Baraja, el Pela’o, el Pecas y el letal Sémola, unidos únicamente por la gamblerística, cabalgan hacia la costa con la finalidad de "dar cara" ante el patrón de los antipoemas. Claro, esto no termina acá, mañana os cuento qué ocurrió.

3 comentarios:

  1. Genial, un poco injusto para don Nicanor eso de recriminarle que tú le hayas atribuido a él tus poemas, pero ..., bueno, a ver cómo reacciona el hombre.

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  3. No puedes ser tan cara dura de ir a reclamarle a maestro por tus locuras!! Supongo que mínimo llegaron con un buen vino... y algo mas fuiste de viaje con tu enemigo, lo he comprobado estas loco!

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