jueves, 3 de octubre de 2013

La muela del juicio (final)


Me daba pena sacarme las muelas del juicio porque con ellas me identifico. Creciendo chuecas y deformes. Haciendo daño. Moviendo lo que no se tiene que mover. Con caries tan profundas que se puede ver el infierno a través de ellas. No es miedo al rechazo, es cansancio. Cansancio por todos los rechazos. Una y otra vez me han cambiado y me han humillado. Una y otra vez me han marginado e ignorado. Ni segundo, ni tercero, ni nada. Peor aún, peor: te rechazamos porque hay alguien mejor. Estás en ese lugar aburrido y monótono ubicado en el medio de todo. Eres del montón. Eres el que no será protagonista de ninguna historia. El que no aparecerá en la foto grupal. El que da igual. No soy especial, no. No hay cofradía para el Sémola, no hay. No hay parnaso intelectual para el Sémola, no hay. Soy el ser humano más normal, repetido y repetible. Soy el vecino de alguien más, el amigo de alguien más, el conocido de tal. Prácticamente no existo. Casi no tengo fronteras…
…Y el sr Vodka me hace caso y me llena de apatía,
y el sr Vino me regala
un poco de valentía
y me voy quedando ciego, sordo-mudo y demente,
porque soy el mal cliente,
deste mercado de mundo,
ya soy yo el triste difunto,
Que reclama injustamente.
Entre la soga y el gatillo respiro,
veo al mundo que me da la espalda y pienso:
QUE SE JODA,
ahora que todos me dan la espalda les miraré las cartas,
y cuando ya no pueda caer más bajo,
haré un hoyo, 
el más grande, el más grande de todos
y reiré como demente, como mono, como diablo.
¿Y pa’ qué quiero yo al mundo, si es redondo y lleno de gente?,
prefiero ser invisible que ser visto cuando hablo,
porque yo he visto el infierno
y PARDIÉZ que me ha gusta’o,
y con la soga al cuello me pongo la terrible corbata
y la bala que me mataría, ahora abre otra cerveza,
que igual me vuela la cabeza,
pero de manera más sensible:
arte y carne no combinan,
y yo soy el puto maestro,
el brujo del asfalto,
y si te pillo
te asalto,
con la metralleta ardiendo,
uno a uno voy mintiendo,
uno a uno voy quemando,
este mundo insolente,
que de chico me ha negado.
Que se apague la ampolleta,
Y que se raje el cuero,
yo soy yo, el metralleta

y sonrío mientras muero.

3 comentarios:

  1. Que para algunos no seas el mejor no significa que para otros también, creo que solo te has encontrado con las personas incorrectas, que no has elegido en algún momento el camino correcto para ti...

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    1. Na, ya no me importa. Ahora estoy orgulloso de ser una muela del juicio, orgulloso.

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    2. Llegar a ese punto en el que te aceptas como eres (aunque seas una muela del juicio) y no te importa lo que el mundo piense de ti es genial, ojala llegue totalmente a ese punto :)

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