miércoles, 28 de agosto de 2013

Sobre los muchos sueños que de niño tenía en relación a mi prometedora vida de adulto

Nunca nadie me ha tenido mucha fe. Eso está súper bien, porque hasta donde recuerdo yo no soy Dios ni pretendo serlo. Y en relación a lo que me gustaría ser…me gustaría…hummm…me HUBIERA gustado:

Correr y correr sin cansarme, eludiendo árboles mientras el mundo pasa a mis pies, gritando groserías a los que se me cruzan, pishá weón, salí de mi camino ché, joerr. Correr y correr, y ver como las nubes se deforman por la velocidad, mi velocidad, chufussssss, chufusssss. Conocer el mar como corresponde, no esa mariconada de playa, mar de verdad, el del sur, estar rodeado de mar y no ver nada, ni pico de tierra, solo mar, mar, mar, mar, por los lados y un abismo de mar por debajo y un abismo de cielo p'ariiba, puro cielo, puto cielo. Ahí viven los muertos, qué weá más fome jajaja. Me hubiera gustado ser espadachín, pelar porque sí, y de paso, pelar bien, toma mierda, muere mierda, tener bigote y barba y caminar con botas y usar capa y engañar y ser famoso por burlar, por burlar, por burlar y por usar sombrero de ala ancha. Caminar por la carretera entre los bosques y, de repente, CHAZAM pico con el camino, entrar al bosque y correr y correr y cansarse y mandar todo al carajo y ver tanto color verde que nunca más verás otro color que no sea el verde. Heme ahí, rodeado de todo lo que no soy, único por fin, único. Volver a Santiago y ganarle a todos los que me han ganado y rechazar a todas las que me han rechazado y beber todo lo que no he bebido y hablar todo lo que no he hablado, sin callar, sin respeto por tus víctimas, sin respeto por la vida, ni por el futuro, ni por la nación, ni MENOS por la literatura, que acá estoy y en lugar de ir rápido,  me pudro de lento y engordo de lento y soy uno entre millones, el peor entre millones, el más bajo, el maldito, su líder, su Jesús.

No hay comentarios:

Publicar un comentario