domingo, 19 de mayo de 2013

La lengua del Diablo zzaaaaaaaa jajajajajaja De la noche de la muerte de los fuegos del Hades ¡¡Oh Dios qué oscuro soy!!




Te habían dicho que la literatura te haría libre, que te mostraría mundos y te abriría la cabeza. Y aquí estás, anestesiado de tanto masturbarte, con la boca seca y con hambre, no de conocimiento ni de libertad, me refiero a la real hambre, eso que incluye tragar y cagar, tragar y cagar, masticar, destruir. Dejaron de creer en Dios, descartaron los mitos y su incertidumbre fue solo parte, una parte importante, de lo que sus bases plantean. Y de pronto para ellos todo tiene sentido, ahora vuelan y hablan y gozan de la vida, se ríen y disfrutan, luchan, felices, por cambiar las reglas del ajedrez para así ganar. Pero tú sigues ahí, sin bañarte ya por días, sin ver la luz del sol ni escuchar voz humana hace horas, metido en la pocilga de tu pieza esperando a que todo se derrumbe, porque esa sí que es una certidumbre y todo lo demás que se joda. Y sigues ebrio por la última masturbación que se llevó tu decencia y tus promesas, a cambio te trajo las ganas de escribir y esta fiebre incómoda que recorre tu cuerpo acostumbrado, demasiado pronto, a leer: brazos inútiles, pulmones de cartón, ojos enfermos, dientes amarillos, café por sangre. Y no eres el único, todos danzan al mismo compás, todos. Y así y todo siguen creyendo en la literatura, lo que, por contraste, muestra la diferencia que tenemos con ellos: YO NO CREO EN ELLA. Sí, carajo, escribo, pero no para crear, ya hace rato que lo hago para destruir, porque es lo único que tiene sentido, no, no lo tiene en verdad, pero parece tenerlo, ¿es como nosotros no? Aparenta y no es. No sabes si tienes sueño o nauseas. Las manos aún calientes, no me jodan, no esperaré a que se apague el sol para que todo se destruya, bienvenido vacío, dices y te convences que estás mal, que vas por el camino equivocado, el de los locos y tontos y por eso, solo por eso, continúas en ese camino. Cuesta abajo mierda, a sotaviento mierda, nada de esfuerzo, dejarse caer de espaldas y atrás el diablo que te espera, confianzudo, para agarrarte. Y las deudas me comen y mis planes fracasan y mis amores me darán la espalda y mis amigos formarán familias y mi familia me expulsará como un tumor y el mundo me verá y me dará la espalda y el diablo me dirá, cara o sello Sémola culiao, cara o cruz. El resultado me lo sé, diga lo que diga se pierde, por lo tanto, en un ingenioso intento por ganar, me las arreglo para engañar al diablo ¿cara o cruz dices? Yo diré la misma que tú digas. Se ríe, no se sabía esa. Obvio que no, yo le escribo los libretos al hijo de la chancha, por mi culpa no existe pero vaya que por mi culpa sí habla, soy como su lengua pero más limpia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario