miércoles, 22 de mayo de 2013

Nuevamente el último día de mi vida.

Despertar: el peor ritual instaurado por la modernidad en donde dejas destar durmiendo pacíficamente y te levantas para bañarte e ir trabajar, llorando, mojado aún con placenta. Bienvenido a la adultez.
Hoy cuando desperté, cuando abrí los ojos, lo primero que vi fue pedazo de araña en mi techo-esto es una gran araña-, mirando no sé qué, quizás la arácnida (porque era mujer, de eso no hay duda) me estaba mirando a mí con sus ocho ojillos. Me encantan esos bichos: comen moscas, son pequeñísimos pero la gente les teme, pican feo, matan a los idiotas… Por lo mismo no la maté, es posible que tenga mi nombre escrito en sus colmillos y cuando vuelva a mi casa y me acueste ella, la araña, decidirá que llegó mi hora y suácate, adiós Sémola. Suena horrible pero no lo es tanto. En otras palabras hoy puede ser el último día  de mi vida-aunque ya es de noche-, así que lo aprovecharé como corresponde.Así, cuando la ochopatas me pique, yo estaré lelo de tanto “disfrutar”. Si me quieren encontrar luego de muerto, en el más allá, pretendo ir a donde esté Freddy Mercury.
Cariños.

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